La realidad aumentada se ha consolidado como una herramienta innovadora presente en múltiples sectores, como la medicina, la arquitectura, la educación y el entretenimiento. Su capacidad para potenciar la interactividad y enriquecer la experiencia del usuario la convierte en una tecnología estratégica para entornos educativos y culturales.
En este contexto, se desarrolló e implementó un sistema robusto de realidad aumentada para el Museo de Historia Natural Gustavo Orcés, con el objetivo de fortalecer la experiencia de aprendizaje de sus visitantes mediante recursos tecnológicos interactivos.
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Tecnología al servicio de la educación
El sistema propuesto utiliza una cámara que permite detectar personas en la imagen mediante la técnica Histogram of Oriented Gradients (HOG), combinada con un modelo de Support Vector Machine (SVM). Este enfoque permite identificar si la imagen captada corresponde a una persona, activando así el sistema de manera automática.
Para aumentar la robustez y precisión en la activación de la realidad aumentada, se integraron sensores PIR (infrarrojos pasivos) y se diseñó un sensor de presencia controlado por un microcontrolador Atmega164p. Esta arquitectura tecnológica garantiza un funcionamiento estable incluso ante variaciones en el entorno.
Modelos 3D interactivos para aprender paleontología
El sistema incluye una aplicación de realidad aumentada desarrollada en Unity 3D, que proyecta en pantalla modelos tridimensionales interactivos de dinosaurios. La visualización se activa automáticamente al detectar la presencia de visitantes, promoviendo una experiencia educativa dinámica e inmersiva en el ámbito de la paleontología.
Pruebas y validación del sistema
Para evaluar su desempeño, el sistema fue sometido a pruebas que analizaron su capacidad de respuesta frente a cambios en la iluminación y variaciones en el número de usuarios presentes. Los resultados permitieron verificar su estabilidad y funcionamiento eficiente en condiciones reales de uso.
Esta iniciativa evidencia cómo la integración de tecnologías emergentes puede transformar los espacios museográficos en entornos interactivos que combinan ciencia, innovación y educación.