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La obesidad es un importante factor de riesgo modificable para el cáncer endometrial, que aumenta significativamente la incidencia y empeora los resultados clínicos. Los mecanismos biológicos subyacentes incluyen la inflamación crónica, la resistencia a la insulina, la desregulación hormonal y las alteraciones del microbioma, que contribuyen al desarrollo y progresión de los tumores. Las estrategias nutricionales, como las dietas basadas en plantas y mediterráneas, la restricción calórica y los alimentos ricos en micronutrientes, prometen reducir el riesgo de cáncer a través de una mejor salud metabólica y equilibrio hormonal.
Sin embargo, persisten los desafíos clínicos, incluyendo complicaciones quirúrgicas, eficacia alterada de la quimioterapia y una supervivencia a largo plazo más pobre en pacientes obesos. La nutrición personalizada y la atención multidisciplinaria que integre la oncología, la nutrición y los conocimientos metabólicos son esenciales para mejorar los resultados del tratamiento.
A pesar de la evidencia prometedora, siguen existiendo brechas de conocimiento en la comprensión de las interacciones del microbioma y la eficacia a largo plazo de las intervenciones dietéticas. Abordar estos desafíos a través de la investigación y la innovación clínica es crucial para mitigar la carga del cáncer endometrial relacionado con la obesidad y mejorar el cuidado del paciente.