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La malnutrición fetal, caracterizada por una acumulación inadecuada de grasa y músculo durante el desarrollo intrauterino, se ha relacionado con resultados adversos que van desde complicaciones neonatales hasta trastornos metabólicos y del desarrollo a largo plazo.
Tradicionalmente, las curvas de crecimiento y el peso al nacer han guiado la evaluación del estado nutricional de los recién nacidos; sin embargo, estas medidas a menudo no reflejan con precisión los cambios en la composición corporal.
Esta revisión compara varios métodos de evaluación -puntuación CAN (metodología Metcoff), índice de masa corporal (IMC), índice ponderal (IP), índice McLaren, circunferencia media superior del brazo (MUAC) y plicometry- para proporcionar sugerencias sobre la selección del enfoque más apropiado, según el entorno sanitario y las necesidades de la población.
Los resultados de múltiples estudios internacionales indican que la puntuación del CAN y el IMC se encuentran entre las herramientas más precisas, ofreciendo una mejor sensibilidad y especificidad que los indicadores antropométricos tradicionales.
La puntuación CAN, basada en una observación clínica de los depósitos de grasa, textura de la piel y tono muscular, ha sido ampliamente utilizada en América Latina y sigue siendo una opción práctica y rentable.
Sin embargo, una investigación reciente sugiere que el IMC, principalmente cuando se utiliza junto con el PI, puede superar la puntuación del CAN en ciertos contextos. Teniendo en cuenta la complejidad de las evaluaciones nutricionales fetales, la integración de múltiples métodos mejora la precisión diagnóstica.
La identificación temprana de los recién nacidos desnutridos es esencial para una intervención oportuna y mejores resultados a largo plazo.
La normalización de estos instrumentos de diagnóstico a nivel mundial podría impulsar los esfuerzos por reducir la morbilidad y mortalidad neonatales para 2030.