Encuentra más información en nuestro repositorio digital
Las ventajas y desventajas de las distintas estrategias de administración de fármacos para mejorar el tejido corneal de los órganos sensoriales han sido objeto de estudios a nivel mundial en las últimas décadas. Las barreras estáticas y dinámicas del tejido ocular impiden la entrada de sustancias químicas extrañas e inhiben la absorción activa de fármacos terapéuticos. La distribución de diferentes fármacos al tejido ocular es una de las tareas más atractivas y exigentes para los investigadores en farmacología, biomateriales y oftalmología, y es crucial para la cicatrización de heridas corneales debido a la velocidad de liberación controlada y la mayor biodisponibilidad del fármaco. Cabe mencionar que el transporte de diversos tipos de fármacos a las diferentes secciones del ojo, en particular la córnea, es extremadamente difícil debido a su estructura distintiva y a las diversas barreras que existen en el ojo.
Se están estudiando nanopartículas para mejorar las estrategias de administración de medicamentos para enfermedades oculares. La administración repetitiva de fármacos a la córnea mediante nanotransportadores biodegradables permite que un medicamento permanezca en diferentes partes de la córnea durante períodos prolongados, mejorando así la eficacia de la vía de administración. En esta revisión, analizamos la anatomía ocular, las barreras de administración ocular y el énfasis en los nanomateriales biodegradables, que abarcan desde nanoestructuras orgánicas como nanomicelas, polímeros, liposomas, niosomas, nanoobleas, nanoemulsiones, nanosuspensiones, nanocristales, cubosomas, olaminosomas, nanopartículas hibridadas, dendrímeros, bilosomas, nanopartículas lipídicas sólidas, transportadores lipídicos nanoestructurados y nanofibras, hasta nanomateriales orgánicos como nanopartículas de plata, oro y sílice mesoporosa.