Encuentra más información en nuestro repositorio digital
La resección transuretral de la próstata (RTUP) es un procedimiento endoscópico en el que se extrae tejido prostático mediante una técnica endoscópica. Se considera la intervención quirúrgica estándar de oro para tratar la obstrucción de la vejiga en pacientes con hiperplasia prostática benigna (HPB) después de que la terapia médica no haya logrado mejorar. A pesar de varias ventajas, la RTUP se asocia con ciertas complicaciones posoperatorias, que incluyen eyaculación retrógrada, estenosis uretrales, contracturas del cuello de la vejiga, incontinencia urinaria e infecciones del tracto urinario (ITU).
Los microorganismos identificados con mayor frecuencia vinculados a infecciones del tracto urinario (ITU) después de la RTUP son Escherichia coli, Enterococcus faecalis, Proteus mirabilis, Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus y estafilococos coagulasa negativos, entre otros.3 Varios estudios han demostrado que el uso profiláctico de antibióticos reduce eficazmente el riesgo de ITU después de la RTUP y se asocia con mejores resultados.